Buenos Aires es un rompecabezas de piezas incoherentes yuxtapuestas. O no. Tal vez lo que yo pienso que es una incoherencia responde a una lógica porteña que me excede. No lo digo solamente por las construcciones monstruosas que se están despertado en el centro y periferia, aunque podría ser. Hay otras piezas menos convencionales, que se sitúan en el extremo en el que habita la paradoja y el absurdo. Porque Buenos Aires comercializa todo, también hace lo mismo con sus muertos.wow!